A menudo escuchamos que México tiene las mejores playas del
mundo. Nosotros nunca hemos sabido de dónde sacan esos rankings –como si se
tratara de algo certificable- y por más genial que suene siempre nos ha
parecido sospechoso.
La mejor playa es la que más te gusta a ti, aunque nadie
haya escuchado de ella jamás.
La belleza de las playas en México y Tailandia no tiene
paralelo: barras de arena blanca, aguas azul turquesa, interminables filas de
palmeras, formaciones geológicas únicas. Juzgarlas por su belleza sería pura
necedad y no llegaríamos a ningún lado, es por eso que hemos decidido ponerlas
bajo la lupa con criterios más disque “objetivos.”
No está de más mencionar que éste post tiene un enfoque
completamente parcial. Aclaramos que NO hemos visitado ni la cuarta parte de
las playas de México –menos aún de las de Tailandia- y sabemos que hay playas
para cualquier persona en ambos países. Esto es la visión de Dos Chairos en
Oriente mijos, no más.
ROUND 1: “THE BEACH” VS. CARIBE COOLER
En México te vas a chupar a la playa. La gente lleva
hieleras con chingos de latas, papitas, bolsas con sanguiches, los juguetes del niño, sus pañales, la sombrilla, la
silla de la abuela y todo lo que quepa en la cajuela. La bronca es que esta
idea de “pasarla” en la playa es bien cochina y siempre termina hecha un
cagadero.
Las playas tailandesas se encuentran mejor cuidadas, tanto
por la cultura local que no entiende la playa como un día de picnic, y porque
hay una organización activa para que los turistas las cuiden o hasta las
limpien.
En México la costa está invadida por los hoteles y toda la
mierda que implican: camastros, enramadas, carritos, changarros; y una legión
de vendedores de tamarindo, dijes, mota, trencitas, y cualquier cosa que se
pueda vender.
Y se pone peor: en México muchas playas están privatizadas para
el uso de un hotel o un “club de playa”. Así que el que quiera estar ahí pero no
tenga para pagar, que se joda.
Aunque en Tailandia los búngalos crecen como hongos, es un modelo de construcción que no irrumpe
tanto en la naturaleza como los desarrollos turísticos en toda la Riviera Maya
y partes de Oaxaca. El paisaje se modifica mucho menos y la naturaleza se
conserva más presente. Y todo indica que aquí aún no le entran mucho a la
macuarrada de venderle franjas de costa a un hotel o a un antro de onda (parece
que también hay de eso, pero como no fuimos no les podemos contar).
Así que sólo porque son gente más decente en la
playa y todo parece que se han pasado de lanza un poquito menos con su costa, el punto va para Tailandia.
ROUND 2: OAXACA SURFER VS. NEMO
En la costa del Pacífico mexicano la ola te da el revolcón. Pero
si eres más hábil te permitirá surfearla. México es una de las mecas del surf y
punto. Y eso no es lo único chingón. También tenemos muy buenas oportunidades
para el buceo en los cenotes y el Caribe … pero por una feria respetable. México
tiene ecosistemas muy distintos en sus costas y finalmente eso permite hacer
más cosas.
Además tenemos todo un abanico de alternativas a-la-villacoapa: la banana, el parachute,
las trencitas de colores y los shows de delfines. Si eres más mirrey, ahí están
las cuatrimotos, los paseos a caballo con la morra, el esquí o ya para el uber-mirrey, el pinche golf.
Sobre Tailandia no hay mucho que discutir de que es el rey del
buceo. Pareciera que en cada charco hay un arrecife de coral multicolor, y
echarse un clavado es más barato que en cualquier otro lugar del mundo. Y para
los que somos más viejos, torpes, huevones –o las tres- también está el
snorkel.
Pero también hay alternativas de primer nivel para escalar
en roca, hacer kayaking alrededor de islas y penínsulas, y un universo de tours
y paseos a islas de rocas exóticas y playas escondidas. Sin barcos-antro ni shows de piratas. Aún.
Así que si les gusta ver pececitos váyanse a Tailandia. Pero
como respetamos mucho el surf y las posibilidades que ofrece tener distintos
tipos de costa, el punto va para México.
Pero esto no acaba aquí ... esperen la conclusión de este duelo de titanes.











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