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miércoles, 30 de diciembre de 2015

SIETE COSAS QUE DEBES TOMAR EN CUENTA A LA HORA DE HACER TU ITINERARIO

 
INVESTIGA BIEN   

Sin duda Tailandia es un país hermoso y por supuesto merece hacer un viaje … o varios. Seguro ya tendrás más o menos claro qué lugares quieres visitar: playas, templos, junglas tropicales y también de concreto. Pero antes de comprar un boleto de avión intenta ir más allá del folleto turístico. Tailandia no es solo Sol, arena blanca y cocteles bajo la sombra de una palmera; como cualquier lugar en el mundo tiene un lado amable y otro no tanto. Descubrirás que a pesar de ser un país que a casi todos nos resulta barato, casi siempre te cobrarán más por ser turista. A ratos sentirás que todo mundo quiere venderte algo. Los tan simpáticos tuk-tuks a menudo te querrán estafar. También puede que te parezca que está más sucio y contaminado que tu país. Si te hartas de la comida thai, es posible que te encuentres pagando el doble por un espagueti boloñesa que ni es espagueti, ni tiene nada de boloñesa. Es posible que te des cuenta que aquí existe un grave problema de maltrato animal, y tal vez hasta llegues a participar de él sin saberlo. Verás que aquí el turismo sexual es toda una industria y que sus límites pueden ser algo sórdidos. Tal vez no te tome mucho tiempo darte cuenta que eso del país de las sonrisas no es más que un truco publicitario: a pesar de que generalmente los thais son gente amable y de buen corazón, también existen los que son groseros, los que te hacen mala cara, y los que te avientan el cambio. Y los hay más en las zonas más turísticas … sí, justo esas que has visto en los folletos. Tailandia es un lugar fabuloso pero no es un cuento de hadas. Es un país real, como todos, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Si logras entender esto y decides quedarte con todo lo bueno que te ofrece –que es muchísimo- será uno de los mejores viajes de tu vida, y estar informado y preparado es fundamental. Recuerda, cada quien vive el viaje que quiere y se lleva a casa lo que prefiere, y no hay mejor herramienta para viajar que una buena actitud. 


ES MEJOR VENIR CON TIEMPO O DINERO    

Por supuesto que es posible conocer bien este país por poco dinero. Pero si crees que vas a hacerlo en veinte días estás muy equivocado. Mientras más ambicioso sea tu itinerario, más tiempo vas a necesitar, o requerirás más pasta para acelerar ciertas cosas. En cualquier caso, estás condicionado a los tiempos de traslado que hay en el país; algunas veces pueden ser lentos, y en ciertas ocasiones no existen rutas directas entre ciertos lugares. Si estás dispuesto a pagar vuelos puede que ayude un poco, pero además de que tu presupuesto subirá considerablemente, es una solución que no siempre funciona como creemos. Si además piensas incluir algún otro país del Sureste Asiático, con mucha más razón: cruzar fronteras es lento, tedioso y en varios casos miserable.   


VE BIEN CUÁL ES LA VISA CORRECTA   

La situación de la visa es distinta para todos. Alguno países necesitamos tramitarla en una embajada antes de ingresar a territorio tailandés, pero no todas las embajadas ofrecen los mismos tipos de visados. Por ejemplo, si estás pensando en tramitar una visa con entradas múltiples has de saber que éstas no están disponibles en ninguna embajada tailandesa en el resto de los países del Sureste Asiático, así que si estás pensando en conseguir una es mejor organizarla desde tu país. De igual manera, existen países que están exentos de visa para entrar a Tailandia, pero los días que te permitirán quedarte pueden variar dependiendo de si ingresas al país por aire o por tierra. Sea cual sea tu nacionalidad, antes de darle forma a un itinerario revisa los lineamientos del visado en la embajada de tu país y planea conforme a ello.   


TU PRIMER Y ÚLTIMO DÍA NO CUENTAN (Y TAL VEZ EL SEGUNDO TAMPOCO)    

La mayoría de los que llegamos a Tailandia es después de un vuelo de al menos 12 horas, a veces el doble. Tu vuelo puede llegar literalmente a cualquier hora, y aún si tuvieras todo el día por delante lo más probable es que no llegues con la energía suficiente para devorarte Bangkok. Recuerda también que del momento que bajas del avión al que llegas a la puerta de tu hotel pueden pasar un par de horas, especialmente si llegas a medio día. Para complicarlo más, tendrás tus horas de sueño literalmente al revés y puede que te tome dos o tres días ajustarte. Este ajuste debe ser gradual, y si bien sí es recomendable hacer algo si aún es de día, lo mejor es tomártelo tranquilo y que no sea muy lejos de tu hospedaje. La cosa es que el primer día nunca es un día 100% efectivo, así que no lo tomes como tal. Lo mismo sucede con el último: a menos que tu vuelo salga a medianoche tendrás el día completo para recorrer la ciudad.   


LOS AVIONES NO SIEMPRE TE AHORRAN UN DÍA COMPLETO. LOS FERRYS MENOS.    

Seguramente ya viste el mapa de Tailandia y has llegado a la conclusión de que ningún vuelo debe de tomar más de dos horas. Pues no lo des por sentado y averígualo bien. Si tu presupuesto es generoso podrás encontrar vuelos directos en la mayoría de las rutas. Pero si quieres pagar menos de 50 dólares vas a tener que ser más flexible (de nuevo, la cuestión del tiempo). Las principales aerolíneas de bajo costo en la región son Air Asia, Nok Air y algunas veces Air Bangkok. También recuerda que los vuelos no siempre salen en el cómodo horario de 8am o 10pm, o que a veces estos horarios son más caros que el resto. Si la mejor opción que encuentras es a las 2pm tendrás un día a medias, que muchas veces es igual a nada si hablamos de disfrutar del lugar. Para vuelos internacionales ten en cuenta que prácticamente se duplicarán todos los tiempos, pues tendrás que estar al menos dos horas antes del vuelo y pasarás por migración al llegar. Otra cuestión que debes tomar en cuenta es que los aeropuertos en Bangkok se encuentran bastante retirados del centro y posiblemente el traslado te lleve una hora o más.   

Y si hablamos de transportes marítimos la cosa pinta menos prometedora. Si vas a la isla de al lado o al puerto más inmediato puede que estemos hablando de una o dos horas. Pero si quieres moverte más lejos te tomará cuando menos medio día. Aquí no hay mucho que hacer pues la oferta de horarios es mucho más limitada que con los vuelos, y en ciertas rutas y épocas del año hay solo un servicio al día. Y si tuvieras que combinar alguno con un traslado terrestre –como es necesario para cruzar de costa a costa- de plano da el día por perdido.   

Además de considerar cuántos días quieres darle a cada lugar, piensa también el tiempo que consumirán los traslados y contempla asignar días exclusivamente al transporte. Verás que planear algo como 2 días en Koh Phi Phi, seguido de 2 en Koh Phangan y 3 en Bangkok sin considerar tiempos de traslado es un auténtico disparate.   


RESERVAR O NO RESERVAR, ESA ES LA CUESTIÓN   

Así como hay a quienes les gusta viajar con un Excel en la mano que les diga cuánto tiempo deben pasar bajo cada palmera, hay a quienes les encanta la opción más hippie de llegar sin un plan definido y moverse con la marea. Cada quien viaja como quiere, y no hay una respuesta definitiva en cuanto a si debes viajar con reservaciones o no. Sabrás que en temporada alta los servicios se encarecen en cualquier lugar del mundo (y más en los que son muy turísticos), y las opciones más económicas o con mejor relación calidad-precio son las primeras en agotarse, aunque eso no quiere decir que no puedas organizar el hospedaje y el transporte una vez estando allá.    

Si decides organizar todo desde casa tu itinerario quedará amarrado y será complicado hacer cambios sobre la marcha. Pero te ahorrará tiempo cada vez que llegues a una ciudad pues no tendrás que ponerte a buscar vacantes. También, en la mayoría de los casos te permitirá estudiar un mayor número de opciones –sin estar bajo el rayo del sol con varios kilos al hombro- y lo harás con más información si tomas en cuenta las referencias que otros viajeros dejan en sitios de hotelería como Tripadvisor, Agoda y Booking. Por otro lado, ir sin reservas te dará mil veces más libertad de hacer y deshacer, además de que casi siempre podrás encontrar opciones más baratas que las que aparecen en Internet, aunque algunas veces tendrás que alojarte en uno que otro sitio que no te guste del todo porque simplemente era el único que había.   

En general, si vas con tiempo puede que sea mejor que conserves tu libertad para hacer y rehacer tus planes cuantas veces quieras, total, vas sin ninguna prisa. Pero si tu tiempo es limitado y piensas pasar menos de tres días en determinado lugar, puede que te beneficies más de hacerlo desde casa y aprovechar más el tiempo en cada destino.  
En cuanto a los transportes ve tranquilo que casi siempre hay lugar. Usualmente puedes encontrar disponibilidad una noche antes del viaje, aunque hacerlo con dos es mejor. La única excepción es con las camas en trenes nocturnos. Estas tienen gran demanda (y mucho más durante la temporada alta) y reservar al menos una semana antes (o más) es absolutamente necesario. Si aún no estás en Tailandia, puedes hacer la compra por 12go.Asia y recoger tu boleto en la estación de tren o hacer que te lo manden a un hotel.  


DALE EL TIEMPO QUE MERECE   

Un viaje va más allá de conocer monumentos famosos y tomarse selfies. Un viaje también se trata de observar, sentir y descubrir una nueva cultura, desde el momento que te levantas hasta que te acuestas. Si Francia es mucho más que la Torre Eiffel y Notredame, Tailandia en mucho más que el Grand Palace y Maya Beach. La esencia de un país no radica en sus edificios antiguos ni en sus obras de arte, sino en su vida cotidiana y su gente. Dale tiempo a esto en cada lugar por el que pases, dale un buen tiempo. Dale tiempo a hacer cosas que no aparecen a la Lonely Planet. Dale tiempo a disfrutar de cosas tan sencillas como caminar sin rumbo y asomarte en todas partes. ¿Qué si se puede hacer Bangkok en dos días? ¿Chiang Mai en uno? Seguro, pero en ese caso puede que sea mejor que veas un documental de la National Geographic o el Travel Channel, esos duran una hora y te saldrá mucho más barato. Si piensas quedarte solo un día en un sitio, mejor pregúntate si realmente vale la pena. Un día no da para entender gran cosa, y a veces ni dos ni tres. Además recuerda que viajar cansa el cuerpo, el ánimo y la mente, y de vez en vez es buena idea descansar. A veces es difícil aceptar esto, sobre todo si en nuestros trabajos nos han dado pocos días de vacaciones para todo lo que queremos hacer, pero también considera que este no tiene que ser tu único viaje a Tailandia. ¿Comienza a sonarte bien eso de volver?   

Como ya hemos dicho seguramente vivirás el viaje que quieres, solo te podemos aconsejar que si has decidido invertir tu dinero y tu tiempo en venir hasta acá, te lleves algo más que fotografías para el Facebook, llévate experiencias.


lunes, 28 de diciembre de 2015

CHIANG MAI EN 3 DÍAS



Te apostamos que Chiang Mai terminará siendo una de las ciudades favoritas de tu viaje a Tailandia. Todo mundo que ha ido ahí lo sabe. A pesar de que se trata de la segunda mayor ciudad en Tailandia, ofrece una atmósfera relajada que la pone a años luz de la locura y el caos de Bangkok. Y es que Chiang Mai reúne lo mejor de una gran ciudad (vida nocturna, shopping, buenos restaurantes y un ambiente cosmopolita) sin arrastrar muchos de los problemas que hacen que odies las junglas de asfalto (tráfico, ruido, contaminación, crimen y demás). Es una ciudad que te seduce desde el primer día y en poco tiempo te encontrarás diciendo “yo podría vivir ahí”.   

Chiang Mai es el centro del norte de Tailandia y merece que le dediques al menos tres días. Que no te extrañe si te atrapa algunos más, y aún así termines yéndote sintiendo que te faltó tiempo. Entonces, ¿cómo aprovecharla al máximo?   

Antes que nada es importante que sepas que a pesar de que Chiang Mai cuenta con más de 300 templos, no es una ciudad que se viva a través de sus monumentos. Gozar de ella tiene más que ver con caminar sin rumbo y perderse en la ciudad. Por eso mismo nos resulta complicado sugerir un itinerario fijo, pues acabaríamos con su magia: que TÚ la descubras a tu manera.   

Si nosotros volviéramos a Chiang Mai, dividiríamos el tiempo de la siguiente manera.



DIA 1. OLD CITY   

El casco antiguo de la ciudad está rodeado por una muralla y un foso y concentra la mayoría de los hospedajes económicos, así que es muy probable que tu recorrido comience por aquí. Es un paseo que puedes hacer perfectamente por tu cuenta y a tu ritmo, sin necesidad de contratar ningún tour o tuk-tuk. Las principales calles que atraviesan la Old City son Ratchadamnoen y Ratchamankha de este a oeste; y Ratchaphakhinai, Phra Pokklao y Singharat de norte a sur. De ahí se desprende una infinidad de callejones –o sois- que son justo los lugares donde debes perderte y explorar a fondo. La Old City también alberga la mayoría de los templos más antiguos y famosos de la ciudad. Entre los que no te puedes perder están el Wat Chedi Luang, Wat Phra Singh y Wat Phan On. Pero como ya te hemos dicho, Chiang Mai no trata sólo de templos. Tómate tu tiempo para descubrir la gran variedad de restaurantes, cafés, bares, tiendas, mercados, y casas de masaje, entre muchas opciones más.  

 
 
Ya de noche puedes cazar algún show de Muay Thai en una de las arenas locales. Si bien Bangkok es el escenario más indicado para presenciar una pelea de máximo nivel (pagando de 1000 a 3000 bahts), Chiang Mai te permitirá disfrutar de una buena sesión de guamazos por menos de la mitad (400 bahts en general, 600 en ringside). Salvo que seas un exquisito de este deporte, las peleas de Chiang Mai no te decepcionarán. Hay funciones diario y enterarse no es nada difícil; literalmente encontrarás flyers por todos lados con el programa del evento y la dirección de la arena.  


DIA 2. DOI SUTHEP   

Aunque podrías seguir explorando la Old City descubriendo nuevos changarros por más y más días, es buena idea que dediques el segundo día a visitar lo que está afuera de la muralla.   

Uno de los paseos más comunes es el que se hace a Doi Suthep, uno templo que se encuentra en una montaña en las afueras de Chiang Mai, y que es de los más importantes en el norte de Tailandia. Si bien el mayor atractivo es el templo, hay también un palacio, una aldea del grupo indígena de los Hmong, varios miradores, e incluso se puede subir hasta la cima de la montaña donde tendrás vistas espectaculares de la ciudad (si subes hasta el pico hazlo muy bien abrigado). La manera más económica para llegar es tomando un songthaew (las camionetas rojas que verás en la ciudad) hasta el zoológico por 40 bahts. Afuera del zoológico puedes tomar otro songthaew al Doi Suthep por otros 40 bahts. Si quieres subir más, tendrás que pagar de 20 a 40 bahts por cada parada adicional.

 

Tu segunda noche la puedes dedicar a uno de los espectáculos más sui-géneris en todo Tailandia: el Chiang Mai Cabaret. Se trata de un show travesti protagonizado por los famosísimos ladyboys de este país. Prepárate para cantar, bailar y reír con las versiones thais de Christina Aguilera, Rihanna y Whitney Houston. No importa si ya has visto shows de drag-queens o si es tu primero, es simplemente inolvidable. La producción está al nivel de espectáculos del mismo tipo en Estados Unidos o Europa, y te llevarás uno de los recuerdos más divertidos del viaje. El Chiang Mai Cabaret se encuentra en el Anusarn Market, en el área del Night Bazaar, y costo de la entrada es de 230 bahts, que incluye una cerveza de cortesía. No olvides llevar varios billetes de 20 para las propinas de las “chicas”.  

DIA 3. ¡HAZ ALGO!   

Chiang Mai ofrece una amplísima gama de actividades para todos los gustos y edades. Es el lugar ideal para darle sabor y variedad a tu viaje.   

Para aquellos que están pensando en un trekking, esta ciudad tiene una oferta bastante diversa para todo tipo de bolsillos. Los programas suelen durar de uno a tres días y el costo va de los 1000 a los 2000 bahts por día, dependiendo de lo que te incluyan. Por lo general se visitan cascadas, aldeas de los grupos indígenas característicos del norte, uno que otro templo, se hace algún paseo en elefante, y sobre todo se camina mucho (y a veces hasta el cansancio). De una vez te comentamos que las rutas desde Chiang Mai son bastante comerciales y no será raro que te encuentres otros grupos de turistas. Si estás buscando estar en medio de la nada, existen algunas rutas que te llevan a áreas remotas pero investiga bien ya que estés en la ciudad, o bien toma el paseo desde Chiang Rai o Mae Hong Son, donde están menos saturados. Toma en cuenta también que los recorridos más populares incluyen actividades de ética cuestionable como el paseo en elefante y la visita a ciertos poblados de grupos indígenas. Infórmate bien con otros viajeros y en internet sobre la empresa que contratarás para tener certeza que no estás fomentando la explotación animal o la comercialización de las tradiciones de grupos minoritarios.  

 
 
Si lo tuyo son los animales, en Chiang Mai existen centros con un sinfín de especies para el entretenimiento humano: tigres, monos, cocodrilos, serpientes y, sobre todo, elefantes. Emocionante, ¿cierto? Pues disculpa, pero NOSOTROS NO TE VAMOS A RECOMENDAR NINGUNO. El maltrato animal en Tailandia es un problema grave y por más simpáticos que te parezcan estos shows, la gran mayoría de los animales vive golpeada, anestesiada y esclavizada. En nuestra opinión, los animales salvajes no están hechos para la diversión del hombre. Existe un buen número de reservas naturales en el país donde sí podrás ver animales en estado salvaje en completa libertad (aunque los avistamientos no están garantizados). Pero vale, si toda tu vida has soñado con bañar un elefante existen ciertas alternativas donde se les da un trato digno, como el Elephant Nature Park. Sea cual sea tu decisión, investiga a fondo, tanto a la empresa que contratarás, como la situación de los animales en cautiverio en Tailandia. A pesar de que creas (y posiblemente tengas razón) que nada cambiará participes o no, el que lo hagas sí fomenta la continuidad de la crueldad animal en este país. Piénsalo.  


En otro ámbito, Chiang Mai ofrece muchas oportunidades para la práctica de deportes extremos: bungees, tirolesas, ciclismo de montaña, paintball, xorb balls, y una larga lista de etcéteras. El Chiang Mai X-Centre es el que recibe los mejores comentarios de viajeros.   

O bien puedes tomar un curso de cocina thai … O de masaje … ¡Las opciones nuca se acaban en Chiang Mai! Si buscas bien seguramente encontrarás algo para ti.   

Para te última noche en la ciudad te recomendamos irte a buscar aquel regalito para mamá, para el tío, para la suegra, o para quien sea. Si buscas algo más que camisetas con las marcas de las cervezas locales, Chiang Mai es el mejor sitio para hacerlo. El surtido de ropa, artesanías y joyería que encontrarás aquí no lo verás en Bangkok ni en ningún otro lado.  


Existen tres mercados que puedes visitar. El primero es el área del Night Bazaar al este del casco antiguo. Aunque tiene los precios más altos de la ciudad, tiene la ventaja de que está abierto diariamente. Pero si vas a estar un sábado o domingo olvídate de ir ahí. Los sábados por la noche tienes el Saturday Market que se pone un par de cuadras al sur de la muralla, donde encontrarás también muchísimas cosas a precios más competitivos. Lo mismo sucede con la Sunday Walking Street, que se pone los domingos al interior de la Old City. Eso sí, te advertimos de una vez: Chiang Mai es un lugar peligroso para compradores compulsivos, así que si no te cuidas prepárate para una buena resaca de voucher.

viernes, 27 de noviembre de 2015

CÓMO CRUZAR DE TAILANDIA A MYANMAR POR TIERRA



Somos muchos los que consideramos cruzar de Tailandia hacia Myanmar por tierra vía el paso Mae Sot-Myawaddy. Algunos por ahorrarse unos cuantos bahts, otros por visitar Mawlamyine, Hpa-An, el monte Kyatkiyo y Bago de una manera más o menos “órganica” –si es que eso existe en Myanmar- y unos cuantos más por eso de que tomar aviones es para “turistas” y no para “viajeros.” O tal vez por un poco de todo.

Para cruzar por tierra éste paso es el más viable, ya que la frontera de Tachilek no te permite adentrarte mucho al país sin tener que tomar un avión, y la de Mae Sai tiene una situación bastante cambiante.

Si bien es cierto que esta alternativa resulta más barata, toma bastante más tiempo que tomar un avión y hay que estar preparado para dejar las comodidades de Tailandia y entrar al mundo surreal e impredecible de Myanmar. 

Nosotros lo hicimos de esta manera y así nos fue ...

Lo primero que te podemos decir es que tomes en cuenta que el viaje desde Mae Sot toma de 5 a 7 horas efectivas de viaje (sí, bastante más de lo que dice la guía que todos llevamos) así que si no has salido al medio día o no cuentas con una reservación de hotel o guesthouse en tu destino en Myanmar, puede ser mejor idea esperar al próximo día para hacer el cruce.

Desde Mae Sot la opción más económica es tomar un songthaew hacia la frontera. Estos salen desde las 8am y los puedes tomar unos pasos antes del mercado. El viaje cuesta 50 bahts por persona y en teoría toma 10 minutos. A nosotros nos incluyó una parada poco antes de llegar a la frontera en una oficina de gobierno donde el conductor tiene que conseguir un oficio para cruzar la frontera. Como en estos países no entendemos nada ni nadie nos entiende nada, no sabemos bien si esto es algo que tiene que hacer cada viaje, si es solo una vez al día, o si solo sucede cuando lleva turistas a bordo. Ve tú a saber. Parece muy normal pues los pasajeros thais y burmeses se veían sin problemas. En fin, una vez que el conductor cuenta con el dichoso oficio continúa el viaje hacia el puesto de migración de salida de Tailandia.




El tramite en la oficina de migración es muy rápido y sencillo. Par de sellos, una foto y listo. ¡Ah! y recuerda que necesitas tu tarjeta de entrada al país, pues aquí te la recogerán ... supongo que si no cuentas con ella habrá algún tipo de problema. Una vez que hayas cumplido con la burocracia, aparecerá el conductor del songthaew y te volverá a subir para cruzar el puente que pasa por arriba del río que divide a ambos países.




Ya del otro lado te dejará con tu equipaje en el puesto de migración de Myanmar, donde igualmente hay que seguir el protocolo de fotos y sellitos en una oficina mucho menos chic que su contraparte Thai. Recuerda que todos aquellos que visitan Myanmar necesitan visa. Esta puede tramitarse vía web aquí si entrarás por algún aeropuerto; si piensas entrar por tierra hay que hacerlo desde Bangkok.




Ya del otro lado lo primero que tendrás que hacer es cambiar dinero pues nadie te aceptará dólares o bahts.  Esto lo puedes hacer en los bancos que encontrarás en la calle principal, no es difícil ubicarlos y te darán un tipo de cambio justo. En teoría, los chiringuitos de cambio del mercado negro que verás en la calle te podrían dar un mejor tipo de cambio, aunque lo más probable sea que te estafen. Así que si acabas de llegar al país, no conoces el tipo de cambio, y tus habilidades de negociación en burmés son inexistentes, ve a la segura y cambia lo mínimo en el banco.




Ya con tu fajo de kyats en la bolsa puedes comenzar a preguntar quién va hacia Mawlamyine o Hpa-An en la fila de taxis blancos que verás estacionados a la orilla de la calle. El precio que nosotros conseguimos para que nos llevaran a Mawlamyine fue de 13,000 kyats por persona (más alto que los 9,000 que mencionaba la guía, pero con el nuevo tipo de cambio en Myanmar resultan exactamente los mismos 10 dólares). A menos que quieras pagar bastante más tendrás que esperar a que el conductor consiga suficientes pasajeros para llenar el auto. Si la cosa no va muy rápido, es posible que se vayan a buscar al pueblo a ver si se alguien se anima a subirse o ver si alguien tiene algún envío …  contigo y con los demás pasajeros en el auto. Así que es posible que una hora después de que hayas cerrado el trato con el conductor aún no hayas salido hacia donde realmente te diriges.




Los autos no son muy cómodos que digamos y la carretera “nueva” está algo maltratada, así que prepárate para estar rebotando como pelota de la lotería por las próximas 5 horas. El recorrido no es directo y puede desviarse a dejar a los pasajeros en cualquier villa a mitad del camino. Además, el servicio es a la puerta de su casa, por más inaccesible que sea. ¡Ah! Y recuerda que también lleva no sé cuántos encargos y paquetes –prepárate a que recoja todavía más en el camino- y también van de puerta a puerta. Por si esto fuera poco, el taxi puede parar para comer, al baño, por gasolina, para comprar cualquier chuchería que se le antoje al conductor o a los pasajeros a mitad del camino, o por razones que nunca conoceremos. Pero no temais, al final del día y después de no sé cuántas horas, alcanzareis vuestro destino.

Seguramente no estarás muy acostumbrado a un servicio de semejante naturaleza, y es posible que en tu país se pudiera armar un escándalo si sucediera algo así. Pero nunca hay que olvidar que no estamos en nuestro país. En Myanmar este parece ser el estándar de lo normal; ningún burmés parecía tener problemas al respecto y se veían más que acostumbrados. Y siempre, siempre sonrientes. Así que pedir alguna explicación sobre lo que está sucediendo o exigir cualquier cosa, no es más que en ejercicio de necedad que no te llevará a nada. Aquí no hay "derechos del consumidor" ni nada de esas pavadas.  

Pero no queremos que pienses que este viaje es solo incómodo, tardado y con una calidad  de servicio al menos cuestionable. De hecho, creemos que tiene muchísimo más valor que tomar un avión, y no sólo en cuestión de dinero. Haciéndole justicia, el viaje es una experiencia inolvidable. Es una cuestión de querer que sea así y deshacerte de tus prejuicios. Tomarlo te permitirá conocer el país de una manera divertida e inesperada, y sobre todo te acercará a una de las cosas más increíbles que Myanmar puede ofrecer a quien lo visita: su gente.






lunes, 23 de noviembre de 2015

CÓMO TRAMITAR LA VISA DE VIETNAM EN BANGKOK

En el recorrido chairo, el plan es visitar también Vietnam. Así que aprovechamos nuestra estancia en Bangkok para también tramitar la visa, y resultó ser muy sencillo.

La Embajada de Vietnam se encuentra en 83/1 Wireless Rd, Lumpini, Panthumwan, Bangkok.  Esto se encuentra al sur de la estación Phloen Chit del BTS. Debes tomar la salida 2.  Camina hasta el cruce con Th Ploen Chit y da vuelta a la izquierda sobre Wireless Road, continúa caminando un poco y pasando el hotel Athenee encontrarás la puerta de la embajada del lado izquierdo.

Si leíste nuestro post anterior sabrás que en la zona de Khao San Rd, en donde nos hospedamos, aún no llega el metro. Así que si también te estás hospedando por ahí, no te preocupes, dirígete a la avenida Ratchadamnoen Klang que está a una cuadra y toma el camión No. 2 que te dejará en la estación Chit Lom que es una antes que Phloen Chit. Deberás caminar en ese sentido sobre Wireless Rd hasta encontrarte con Th Ploen Chit y dar vuelta a la derecha.



Los horarios de atención de la embajada son de lunes a viernes de 08:00 a 11:30 y de 13:30 a 16:30  La buena noticia es que aquí no hay inmensas filas de gente esperando.

¿Qué documentos necesitas presentar? Tu pasaporte, una copia de éste y una fotografía tamaño visa 2”x2” que, OJO: no es lo mismo que una fotografía 2’’. Ahí mismo podrás obtener el formato, llenarlo y pegarle la foto. ¡Facilísimo!

Si olvidaste sacar copias o no tienes fotografías, en el camino desde Chit Lom sobre Wireless Rd del lado derecho y justo antes de dar la vuelta a Th Ploen Chit, hay un conjunto de varios locales, en los que encontrarás uno que te puede ayudar con copias y fotografías. Está junto a un 7-11 y un lugar de croissants llamado Captain Squid –si no has desayunado o andas de antojo son bastante sabrosos.-



Una vez en la embajada hay que entrar por una puerta lateral, ahí habrá otra entrada para la oficina. Cuando tengas todo listo pasa a la ventanilla No. 1 en donde recibirán tus papeles. El pago hay que hacerlo en la ventanilla No. 2  en donde te darán tu comprobante para recoger tu visa.



Cuando llenes el formato de aplicación calcula bien tu fecha de entrada y de salida del país, pues tu visa tendrá exactamente esta validez, así que un día más o menos sí pueden hacer la diferencia aquí.



La visa de 30 días con una sola entrada nos costó 2200 bahts con entrega en 4 días –esta vez sí teníamos tiempo- el costo por entrega el siguiente día es de 2700 y la entrega el mismo días está en 3000 bahts. Dicen por ahí que ésta hay que pedirla antes de las 10:30 ¡Mucho ojo! Al parecer el costo varía dependiendo tu nacionalidad, así que ve a la segura y carga con unos bahts más por si las moscas.

 En tu recibo te indicarán el día y la hora en que deberás recoger tu pasaporte. Y listo. ¡Vietnam, allá vamos!




sábado, 21 de noviembre de 2015

¡COMIENDO BICHOS FRITOS EN LAS CALLES DE BANGKOK! TODOS SABEN A CHICHARRON ... ¿?

Aquí les dejamos cómo nos fue comiendo bichos fritos en las calles de Bangkok.

La preparación fue intensa, unas Chang y unos buckets de Sangsom ayudaron bastante.
Degustamos el menú a fondo, y no hubo un bicho más horroroso que nos pudieran ofrecer. Entonces, ¡misión cumplida! Intentamos nombrar a todos en cada bicho invitado pero senos pasó el nombre de Natalia la Naranja cuando tocó el escorpión  ¡Te pedimos muchas disculpas Natalia, estábamos ya algo tomados! 

¡Muchas gracias por sus donativos mijos!  

 Prepárense para el próximo reto. ¿Qué le preguntarían a un monje budista recluido por años dentro de un monasterio? ¿Y todo para qué? ¿Dónde quedó la bolita? ¿Quién pompó? Lo que se les ocurra por más políticamente incorrecto que sea. Un dólar, una pregunta.